El “Cambalauto” es la canción que identifica al Primer Club del Ford T de Argentina. La escribió Jorge Ortiz sobre la música del tango “Cambalache” (letra y música originales de Enrique Santos Discépolo, 1935), y se estrenó en el III Encuentro Internacional, en Los Cocos, Córdoba, en octubre de 1999.

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Letra

“Cambalauto”, versión de Jorge Ortiz sobre la música de “Cambalache” (E. S. Discépolo, 1935)

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé.

Un auto puede darte status, lujos y placer, en el quinientos seis y en el dos mil también. Que siempre ha habido marcas más costosas, ya lo sé: el Lincoln junto al Nash, el Buick y Chevrolet. Pero que existe un auto que ha marcado a este siglo veinte, ya no hay quien lo niegue. Nacido del capricho de don Henry, en un mismo negro todos igualaos, hoy resulta no es lo mismo: si usted lo quiere arrancar, el trabajo que le cuesta sin levantarlo de atrás.

Nada es igual, todo es mejor: lo mismo el burro que arranque manual, no hay espiral ni distribuidor, freno a varilla, ni luces de stop. Si usted goza del peligro y sudar es su ambición, da lo mismo: viaje en sedán, doble faetón, delivery, runabout, chata o camión. Le faltan buenos frenos, caja ’e cambio y dirección, tablero indicador, de aceite el medidor. Si usted sale de viaje lleve nafta en un bidón, chaveta y poxipol y alambre San Martín. También tenga cuidado si el camino es por la montaña y lleno de subidas: si no lo pone a fondo en la bajada, se queda en la cuesta por faltarle envión.

Siglo veinte cambalache, problemático y febril: es el siglo en que nació el querido Fortachín. Dale nomás, un siglo más, que en el veintiuno nos vamos a encontrar. Sigo a tu lao, un año más, no hay alegría que no me hayas dao. Y es por eso que te digo, y sé que vas a entender, que pa’ mí sos más que un auto: sos un amigo, compañero, sos mi querido Ford T.