Esta página es para vos si te interesa el Ford T pero todavía no tenés uno: no hace falta ser socio ni tener el auto para participar de las actividades del Club.
Un Ford T no es un auto de uso diario, pero sí de mecánica simple y accesible: la mayoría de los socios mantienen y reparan los suyos ellos mismos. Daniel Bollo lo explica en detalle, con sus razones y sus límites, en la introducción a La apasionante restauración de un T — lectura obligada antes de arrancar.
Antes de salir a buscar un auto, lo más útil es sumarse a alguna actividad del Club: un Encuentro, una caravana, una reunión. Ahí se conoce gente, se ven autos de cerca, y casi siempre alguien tiene información sobre unidades disponibles que no circula en ningún otro lado. Las crónicas de viajes y caravanas también dan una buena idea de lo que se hace con estos autos.
Sección en preparación: cómo se regulariza la documentación de un T que no la tiene.
Buena parte de la documentación original está en inglés: para no perderse, armamos un glosario español-inglés de términos de piezas y mantenimiento. El resto de la Guía de restauración cubre chasis, ruedas, motor y carrocería paso a paso.
No hacemos diferencia entre socios y entusiastas: si te interesa el Ford T, ya sos parte de esto.